IREMAI· GEMO
REPORTE
FRAME 01/14 · 12 de octubre de 2022

OLMEDO Egipto: un actor clave para el equilibrio en Medio Oriente

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Fotografía · IREMAI Derechos reservados
12 de octubre de 2022 4 min Medio Oriente 767 palabras
REPORTE · OBSERVATORIO

Egipto juega un rol fundamental como mediador en los conflictos entre Israel y Palestina, intentando equilibrar su posición diplomática con las necesidades de seguridad interna y regional. Esto se explica porque Egipto es el único país, además de Israel, que comparte frontera con Gaza: el Paso de Rafah.

Su rol ha evolucionado con el tiempo, centrado principalmente en la mediación, la seguridad regional y la estabilización de la Franja de Gaza. Egipto e Israel firmaron un tratado de paz en 1979, y han cooperado en cuestiones humanitarias y de seguridad desde entonces, especialmente en la frontera entre Egipto y Gaza. Este ha mediado en numerosos acuerdos de alto al fuego entre Israel y Hamás, especialmente en los conflictos recurrentes en Gaza.

El Cairo, en conjunto con Qatar y Estados Unidos, trabajó durante meses para negociar una tregua en el conflicto de Gaza. Sin embargo, las propuestas presentadas por estos países fueron rechazadas por Hamás, que las consideró favorables a las demandas de Israel, especialmente en lo que respecta a la permanencia de las tropas israelíes en Gaza y en la frontera con Egipto.

En consonancia con la escalada de tensiones, en mayo de este año, el ejército israelí realizó un despliegue militar que culminó en la invasión de Rafah –que para ese momento albergaba alrededor de 1,5 millones de palestinos– y la posterior toma de posesión del paso fronterizo allí ubicado. Desde Tel Aviv, la operación fue justificada como un paso necesario para terminar con el brazo armado de Hamás y tomar control del Corredor Filadelfia –que se encuentra en la frontera entre la Franja de Gaza y el Sinaí egipcio–. Respecto de este último, existieron acusaciones cruzadas entre los gobiernos israelíes y egipcios sobre la existencia de túneles que podrían ser explotados por Hamás para el aprovisionamiento de armas y el tráfico de rehenes israelíes. Como consecuencia del avance militar israelí, los flujos terrestres de ayuda humanitaria se vieron obstaculizados.

Posterior a estos ataques, el gobierno egipcio realizó un anuncio sin precedentes en su vínculo con Israel: la decisión de acompañar la denuncia por genocidio que Sudáfrica había presentado a principios de este año ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

A pesar de esta condena por parte de la Corte Internacional de Justicia, Israel lanzó un ataque en mayo en una zona 'segura' de Rafah, en el sur de Gaza, donde miles de palestinos se habían refugiado durante el conflicto. Este acontecimiento no solo demostró la fragilidad de las negociaciones, sino también la dificultad de garantizar zonas de protección humanitaria en medio de la violencia.

Aunque se trató de un nuevo nivel de tensiones, desde El Cairo mantuvieron su postura respecto del acuerdo de paz con Israel, entendido como un pilar para la paz y la estabilidad de la región.

Un nuevo punto de tensión en las relaciones surgió con el asesinato de Ismail Haniyeh, presidente del Buró Político de Hamás, quien desempeñó un rol crucial en la distensión de las relaciones entre la organización y Egipto. Haniyeh valoraba el papel de Egipto como mediador, evitando críticas hacia su liderazgo político, lo que permitió a El Cairo consolidarse como uno de los principales

intermediarios del conflicto. Con su muerte, El Cairo ha perdido uno de los puentes clave que facilitaban el diálogo con Hamás, a pesar de las tensiones preexistentes entre ambas partes.

Otro tema relevante dentro del conflicto tiene que ver con los refugiados palestinos. A pesar de las presiones internacionales –incluida la de Israel–, Al-Sisi ha dejado en claro que Egipto no planea recibir refugiados en su país. Esto se explica por dos grandes razones: (i) las dificultades que tiene el régimen para contener la amenaza de grupos islámicos referenciados en ISIS en el Sinaí, que, junto con la posible infiltración de miembros de Hamás en la región, convertirían la zona en un objeto de futuros ataques israelíes; y (ii), como ha expresado el mismo Al-Sisi, permitir el desplazamiento de los palestinos fuera de Gaza implicaría, necesariamente, liquidar la causa palestina y abandonar la solución de los dos Estados.

A un año de los ataques del 7 de octubre, sea por motivos de seguridad nacional o por la importancia de la causa palestina para el mundo árabe, quedó de manifiesto la intención egipcia de configurarse como mediador de primer nivel en el conflicto palestino-israelí. En consonancia, Egipto se ha consolidado como un actor crucial en la dinámica del conflicto en Medio Oriente, equilibrando entre su identificación árabe con la causa palestina y la estabilidad de su vínculo con Israel.

Palabras clave: Egipto – Israel – Palestina – Rafah - refugiados

Fuentes

aljazeera.com newarab.com

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