Con la aplicación literal de la sharía y la violencia, EI trajo “una versión falsa de la historia” con la que intentar conectar el pasado de Mosul. Pero para “proteger el futuro” frente a la manipulación y la memoria de la ciudad, Mohammed abrió el blog Mosul Eye, una ventana al mundo en la que dejar constancia de lo que ocurría.
Utilizó diferentes identidades para no ser descubierto: taxista, comerciante, panadero, vagabundo e incluso se enfundó una bata de médico para moverse por un hospital y hablar con pacientes. “Eso me dio acceso a las diferentes comunidades, y también a miembros del ISIS”. Siempre alerta para no ser cazado por los terroristas, no le contó a nadie lo que hacía, ni siquiera a su familia y se dejó crecer la barba y se ajustó al código de vestimenta impuesto por los ocupantes.
Sin embargo, en diciembre de 2015 pagó a un traficante para alcanzar la frontera turca ya
que tenía miedo de que los yihadistas mataran a su familia si lo encontraban. Se llevó con él un disco duro con información de EI que no se había atrevido a publicar, y desde fuera, siguió alimentando Mosul Eye e incluso durante la batalla por Mosul del año pasado, ayudó a geolocalizar a familias atrapadas y pasar la información a las fuerzas de seguridad.
Al día de hoy ha recibido asilo en un país europeo que no desvela. “Sigo amenazado por el ISIS”, asegura. Mohammed escribe ahora la historia de Mosul desde 2003, cuando decidió que quería ser historiador, entender lo que ocurría a su alrededor.
http://www.lavanguardia.com/internacional/20180611/452746691/el-precio-de-la- unidad-de-irak-es-la-destruccion-de-mosul.html
https://elpais.com/internacional/2018/06/07/actualidad/1528385076_680069.html