El 13 de octubre, a dos años y seis días del 7-O, se celebró la Cumbre de Paz de Sharm el-Sheikh, en Egipto, con el objetivo de respaldar el acuerdo preliminar de cese al fuego entre Israel y Hamas, promovido por Donald Trump. En pos de garantizar el cumplimiento del mismo, los cuatro mediadores –y garantes- de las negociaciones entre Hamas e Israel –Estados Unidos, Egipto, Qatar y Türkiye- firmaron un documento que selló la primera fase del acuerdo (que contemplaba la liberación de todos los cautivos, la retirada de Israel a la llamada “línea amarilla” y la creación de una estructura de gobierno en transición destinada a gestionar los servicios públicos en Gaza y supervisada por un nuevo organismo internacional, conocido como Board of Peace). Vale destacar que la Cumbre se llevó a cabo luego de la liberación de los últimos 20 cautivos israelíes con vida por parte de Hamas y de 1900 palestinos por parte de Israel.
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, estuvo presente en la Cumbre. No fue el caso, sin embargo, de Hamas e Israel. Se presume que la ausencia de este último se justifica por las declaraciones del presidente turco, Recep Erdogan, sobre la posibilidad de no asistir a la Cumbre en caso de que Netanyahu estuviera presente. Por otro lado, la lista de convocados por el presidente egipcio, Abdel Fattah el-Sisi, incluía a los mandatarios de 27 países de la región y de Europa.
Trump declaró que “lograron lo imposible: una paz (duradera) para Medio Oriente”, mientras que el-Sisi afirmó que se abría una nueva etapa para la paz y seguridad en la región. Sin embargo, pese a las esperanzas del fin de la guerra y el arribo de la estabilidad, se sembraron muchas dudas respecto a la efectividad del acuerdo y al futuro de la región. En primer lugar, los líderes árabes presentes en la Cumbre advirtieron que sólo la creación de un Estado palestino y la solución de dos Estados ofrecería un verdadero fin al conflicto. Pero, claro está, que Israel se opuso sistemáticamente a la existencia de un Estado palestino y, en paralelo, Estados Unidos continuará con la transferencia de armas y el apoyo diplomático hacia Tel Aviv. En esta misma línea, se dio a conocer que Trump estaba al tanto de todos los ataques perpetrados por Israel contra Gaza (y apoyó todos y cada uno de ellos) y que los países árabes –Arabia Saudita, Qatar, Egipto, Jordania, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos- profundizaron silenciosamente la cooperación militar con Israel.
Otro punto a destacar es la continuación de los ataques y asesinatos de palestinos por parte de Israel, pese a la firma del acuerdo preliminar de cese al fuego. Además, no abrieron completamente el paso de Rafah para la entrada de ayuda humanitaria a Gaza. La elección de figuras pro-israelíes para encabezar el Board of Peace también genera incertidumbre. Tampoco puede soslayarse la destrucción de la Franja de Gaza, ya que informes de la ONU indican que la reconstrucción y su habitabilidad tardarían, al menos, una década.
Palabras clave: Seguridad – Trump – Gaza – cese al fuego – mediación
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