El pasado 23 de abril, Majed al Ansari, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores catarí, aseguró que su país sigue comprometido con la mediación para alcanzar una tregua en Gaza, pero que está reevaluando su rol como mediador por los ataques y la falta de seriedad de partes como Israel.
Resulta menester recordar que, desde octubre de 2023, cuando se desató el conflicto entre Israel y Hamas en Gaza, Qatar ha desempeñado un papel fundamental en las negociaciones. De este modo, Doha logró obtener a finales de noviembre una tregua de una semana, la que permitió la liberación de rehenes israelíes y de presos palestinos. Por su parte, el emirato del Golfo se ha convertido en el principal canal de comunicación con Hamas, al alojar a su cúpula política en Doha desde hace más de una década.
No obstante, desde entonces todos los intentos de lograr una nueva tregua han fracasado. Es en este marco donde se inscriben las críticas especialmente de Israel, quien sostiene que Qatar no está haciendo lo suficiente para presionar a Hamas.
Ante las críticas recibidas, el no reconocimiento internacional de su labor y la falta de resultados, el primer ministro catarí, Mohammed bin Abdelrahmane Al Thani, declaró que se estaba “llevando a cabo una reevaluación global de su papel” en el conflicto.