Una reunión de alto nivel entre las delegaciones militares de los Estados Unidos y Turquía se llevó a cabo el pasado 17 de noviembre que, según el informe del Ministerio de Defensa turco, se produjo en una atmósfera positiva y constructiva a pesar de que se retomaron temas sensibles para las partes. Entre los temas abordados se encuentran los relacionados a cuestiones de seguridad bilateral y en especial la petición turca de adquirir nuevos cazas F-16, tras la tensión originada por la compra de Turquía del sistema de misiles S-400 a Rusia.
Respecto al primero de los temas, Turquía solicitó comprar 40 aviones cazas F-16 y casi 80 kits de modernización a cambio del pago que Ankara había asignado para el programa de aviones de combate F-35. Vale recordar que Turquía había pagado $1.4 mil millones de dólares por los F-35 antes de que Washington lo expulsara del programa en 2019 por su compra del sistema de defensa de misiles aéreos S-400 de fabricación rusa, después de que sus esfuerzos para adquirir misiles Patriot de fabricación estadounidense fueran rechazados. Ankara ha vuelto a poner de manifiesto que quiere el reembolso de su pago o usar el monto que ya pagó para financiar algunas de sus nuevas solicitudes.
"Si la postura de Estados Unidos es negativa, Turquía tendrá que evaluar necesaria y naturalmente otras alternativas para garantizar su seguridad en el entorno de amenaza regional en el que se encuentra" sentenció el ministro de Defensa turco. Lo cierto es que las conversaciones entre los aliados de la OTAN continuarán y un segundo encuentro ya está programado antes de fin de año, 11 con grandes posibilidades que se lleve a cabo en Turquía.