El pasado 27 de julio se reanudaron las reuniones bilaterales entre la Federación Rusa y la República Árabe Siria en Damasco a fin de dar seguimiento a los resultados de la anterior Conferencia Internacional sobre el regreso de los refugiados y desplazados a Siria, celebrada en noviembre del 2020.
El tema destacado fue, claramente, el regreso de los millones de refugiados y desplazados sirios a su lugar de origen. Es así como, por medio de una Declaración Conjunta, ambos países destacaron la necesidad de la reconstrucción y erradicación de los focos de terroristas para asegurar un regreso seguro de la población refugiada.
La declaración, con gran tinte oficialista, destacó que el obstáculo principal ante el regreso de la población siria sigue siendo el enfoque occidentalista en la adopción de políticas de sanciones prolongadas frente al país árabe y la continuación de la presencia extranjera en el territorio. Asimismo, los firmantes pidieron que no se politice el proceso de ayuda humanitaria para Siria y que se levanten todas las sanciones para lograr la autosuficiencia económica.
Cabe destacar, que durante las reuniones se firmaron otros 15 acuerdos y memorandos de entendimientos sobre temas básicos de la cooperación ruso-siria en diversas materias, tales como educación, cooperación comercial, extradición de criminales y cooperación informática, entre otros. Queda en evidencia con estas reuniones, que la relación entre el país árabe y el Kremlin sigue siendo muy sólida y se refuerza cada vez más.