Luego del fracaso de la última semana de tregua en Siria pactada por EEUU y Rusia, y sobre todo, a partir del bombardeo por parte de la Coalición liderada por EEUU a una posición del Ejército sirio (EAS) en Deir ez Zor, los canales de comunicación bilaterales para encauzar el conflicto fueron cerrados. Así lo afirmó el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, John Kirby. La decisión partió a raíz de la ofensiva aérea ruso-siria sobre los barrios controlados por facciones opositoras, apoyadas por EEUU, en la sitiada ciudad de Alepo.
En estos días, se asiste a una importante escalada de tensión entre las dos grandes potencias y su relación está en el punto más bajo en años. Diversas alternativas fueron anunciadas por Washington, veladamente algunas, entre las que se encuentra el ataque directo al EAS en apoyo de los grupos opositores (ésta última promovida por el Pentágono, precisamente el Secretario de Defensa, Ashton Carter). Frente a esta
posibilidad, Moscú anunció el despliegue en suelo sirio de los sistemas antiaéreos S-400 y su más novedoso (y efectivo) sistema S-300VM ‘Antey-2500’, con un alcance de 200km y capacidad de derribo contra aeronaves o misiles de unas 24 unidades simultáneas. Este aumento de las capacidades defensivas provocó alarma en la prensa occidental: la razón es que ninguna milicia opositora cuenta con fuerza aérea, los únicos que pueden sufrir en carne propia los S-300 es EEUU y la coalición que lidera, así como Turquía.
Esta noticia vino acompañada de dos no menos importantes: la ratificación del Senado ruso de un acuerdo con Siria de 2015 para el definitivo emplazamiento permanente de su Fuerzas Armadas en la base aérea de Hmeymim (hasta ahora estaba desplegada de manera “temporal”) así como el reciente anuncio del Viceministro de Defensa, Nikolai Pánkov, del envío de tres corbetas con capacidades balísticas.
http://www.elconfidencial.com/mundo/2016-10-10/guerra-en-siria-alepo-siria-rusia- tartus-base-assad_1273170/
http://www.elmundo.es/internacional/2016/10/12/57fe11a8ca474109758b4659.html
RODRIGO MEDIN
Observatorio Región MENA