Días atrás se dio a conocer la noticia de que el ministro turco de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, manifestó el rechazo de Ankara a la propuesta norteamericana para el establecimiento de una “zona segura” en Siria.
Las partes están divididas en torno al tamaño de la zona, al control de la misma y al retiro de la milicia kurda siria Unidades de Protección Populares (YPG). Turquía busca que se garantice una zona que tenga una profundidad de 30 kilómetros y que esté controlada por las fuerzas armadas turcas. Por su parte, Estados Unidos propone establecer una zona segura más pequeña que este bajo el control de las fuerzas turcas pero también que cuente con la presencia de fuerzas norteamericanas y francesas.
El punto central es que las milicias kurdas presentes en el territorio sirio obraron de grandes aliados in situ para Estados Unidos en su lucha contra el autodenominado Estado Islámico. Sin embargo, para Turquía este hecho es una cuestión que afecta a su seguridad nacional. Esto se vio reflejado no sólo en las declaraciones de las autoridades turcas en reiteradas ocasiones, clasificando como terroristas a los milicianos kurdos, sino que también se vio demostrado en las ofensivas que se llevaron a cabo contra dicho grupo. 8
Este hecho se da en el marco del despliegue de las fuerzas turcas en la zona, lo cual plantea la posibilidad de una nueva operación militar contra las milicias kurdas. A lo largo del conflicto sirio, la variedad de actores intervinientes y la naturaleza encontrada de sus intereses fue una constante. Este suceso demuestra una vez más la complejidad que encarna la guerra civil siria y la constante siempre presente de que devenga en una conflagración mayor.
https://www.middleeasteye.net/news/turkey-rejects-latest-us-safe-zone-proposal
https://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/article233060377.html