A través de los acuerdos del 14 de febrero de 1945, Arabia Saudita y Estados Unidos dan comienzo formal a su alianza, marcada por la necesidad norteamericana de acceder y abastecerse de recursos energéticos. Desde entonces, el vínculo bilateral no ha hecho más que profundizarse, llegando a convertirse en socios estratégicos en el ámbito militar. Además de ser el país que ostenta las principales reservas de petróleo a nivel mundial, la importancia de Riad radica en su rol en la seguridad regional de Medio Oriente, donde busca proyectarse como una potencia militar y, además, se erige como un garante de la seguridad por medio de las instancias de mediación de conflictos en las que ha participado.
Dado que los espacios marítimos son clave a la hora de preservar la seguridad de la región, el 18 de julio Estados Unidos y Arabia Saudita finalizaron los ejercicios militares conjuntos Marine Defender 25, cerca de la ciudad de Al-Jubayl, sobre la costa saudí del Golfo, con el objetivo de reforzar la seguridad marítima regional. La operación fue llevada a cabo por la Armada Real Saudí y la V Flota de Estados Unidos, presente en el golfo, el mar Rojo y el mar Arábigo. En esta ocasión, se buscó profundizar la cooperación militar entre ambos países, propósito que también se reflejó en mayo del corriente año, cuando se concluyeron los ejercicios militares Naval Defender 25, que apuntaban a proteger las aguas territoriales y mejorar la interoperabilidad entre las partes.
Por otro lado, la costa occidental de la monarquía se encuentra con el mar Rojo, donde se ubica la base estadounidense L.S.A. Jenkins, que ha sido modernizada con nuevas instalaciones y almacenamiento de municiones. El objetivo de dicha base es el de proveer apoyo logístico a Washington, y se espera que adquiera un rol importante frente a hipotéticos enfrentamientos con Irán en un futuro, en tanto permite abastecer a las demás bases estadounidenses en la región y exigiría el uso de misiles de alcance medio por parte de Teherán.
Así, pese a la política exterior de autonomía estratégica que Riad lleva adelante desde 2015, donde Estados Unidos es uno de los países entre los que la monarquía oscila, no puede soslayarse la importancia que adquiere Washington en el ámbito militar y de seguridad, dado que también destina elevados fondos a la cooperación en este espacio para la modernización de Arabia Saudita.
Palabras clave: Seguridad marítima – base militar - Arabia Saudita – Estados Unidos