A finales del mes de agosto el régimen sirio denunció a Israel por haber llevado a cabo un ataque en el territorio sirio que, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, tuvo como objetivo depósitos de armas y posiciones militares de Hezbollah entre Damasco y Homs.
El hecho se llevó a cabo a través del sobrevuelo sobre espacio aéreo libanés, país que también manifestó su protesta frente al accionar israelí. En este sentido, la ministra de defensa libanesa Zeina Akar identificó el suceso como “una flagrante violación del espacio aéreo libanés”. Al mismo tiempo planteó que Israel violó la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, razón por la cual le solicitó la adopción de medidas para evitar una nueva violación.
En línea con esto, el régimen sirio acompañó el pedido del Líbano, haciendo un llamado a las Naciones Unidas y en particular al Consejo de Seguridad para que actúen con el fin de prevenir la repetición de agresiones por parte de Israel. A su vez, desde el régimen esgrimieron que Israel mediante estos ataques busca brindar apoyo a grupos terroristas para desestabilizar la región de Asia Occidental.