Las réplicas de la controvertida renuncia del Primer Ministro libanés, Saad Hariri, siguen haciendo eco en la región. Tanto las sospechas sobre las razones que llevaron a la dimisión del funcionario, como la situación que el mismo vive, movilizan y tensionan aún más la situación.
Un hecho que genera revuelos es su discurso de dimisión. En éste, Hariri argumentó que su vida corría peligro por una amenaza terrorista y acusó principalmente a Irán por sus injerencias en la política libanesa y en la región árabe en general. Sin embargo, las sospechas sobre la posible presión ejercida por Arabia Saudita obligando al exfuncionario a anunciar su dimisión y pronunciar el fuerte discurso no son descartadas por nadie.
Por otra parte, a pesar de haber declarado su pronto regreso al Líbano, el hecho de que Hariri siga sin volver dio pie a las declaraciones del presidente libanés, Michel Aoun, aludiendo a la “detención y retención” por parte del gobierno de Arabia Saudita. Además,
agregó que esta situación “viola la dignidad de todos los libaneses”.
Durante el fin de semana Hariri fue entrevistado en Riyadh con la intención de desmantelar estos rumores. Pero ocurrió lo contrario. La entrevistadora dice haberlo notado ansioso, tenso y ahogado, y declaró no poder negar ni afirmar nada, haciendo todo más confuso.
La renuncia puso al Líbano en el centro de los conflictos de Medio Oriente, estimulando la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán. Como consecuencia de las declaraciones de Hezbollah, quien acusó al reino de lo sucedido, las tensiones aumentan, la crisis se agudiza y la estabilidad del país de los cedros corre un riesgo aún mayor.
http://www.worldaffairsjournal.org/blogs/michael-j-totten
https://www.al-monitor.com/pulse/originals/2017/11/lebanon-sunni-community- shocked-by-saad-hariri-resignation.html#ixzz4yVr7Kj7G
RODRIGO ECHEN
Observatorio Región MENA