El lunes, la administración Trump designó al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) como una organización terrorista. La idea de designar al CGRI no es nueva, ya que entre 2007 y 2017 se venía discutiendo aquella posibilidad. Además, desde la Revolución, Estados Unidos ha sistemáticamente acusado a Irán de ser el “principal patrocinador del terrorismo”. La medida busca debilitar el accionar exterior de Irán, en el cual el Cuerpo tiene un rol fundamental.
El CGRI fue creado por el Ayatollah Khomeini, fundador de la República Islámica, en 1979. Si bien este cuerpo constituye una rama de las Fuerzas Armadas (Artesh), responden directamente al Líder Supremo, mientras que las segundas responden al presidente. El CGRI está constituido por alrededor de 125.000 efectivos divididos en fuerzas de tierra, aeroespaciales, naval y las fuerzas Quds. El mismo fue creado para proteger a la Revolución y tuvo un rol crucial durante la guerra impuesta por Irak (1980- 1988). Actualmente, estuvieron al frente de la lucha contra los grupos Estado Islámico, el Frente Al-Nusra, entre otros, en Siria e Irak. La participación en terceros Estados está a cargo, principalmente, de las fuerzas Quds; entre sus operaciones sobresalen el apoyo a Hezbollah (Líbano), a las Fuerzas de Movilización Populares (Irak), a los Houties (Yemen), a Hamas (Palestina), a los Hazarás (Afganistán) y al gobierno sirio.
Es de notar, que el CGRI tiene una fuerte presencia económica en Irán, pero también en Irak y en Siria. Su designación como grupo terrorista implica la aplicación de medidas anti- terroristas y la sanción a todo aquel con quien haga negocios. Como contramedida, Irán sancionó a las fuerzas norteamericanas en Asia Occidental (CENTCOM) como terroristas, y al gobierno norteamericano como patrocinador del terrorismo.
https://www.tehrantimes.com/news/434468/U-S-labels-IRGC-as-a-foreign-terrorist- organization
https://www.aljazeera.com/news/2019/04/iran-rouhani-defends-ircg-terror-label-mistake- 190409074509264.html