El pasado martes, el presidente Donald Trump tomó la decisión de vetar el proyecto de ley que el Congreso había aprobado, en el cual se ponía fin a la ayuda que EEUU brinda a la coalición liderada por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos en el conflicto yemení.
Aunque el proyecto era liderado por el Partido Demócrata, contó con el apoyo de varios congresistas republicanos. La crueldad de la guerra, pero especialmente el accionar irresponsable del ejercito saudí (al cual se le imputan el 65% de las muertes civiles), fueron los detonantes de esta decisión, siendo la primera vez en 47 años que el Congreso invocó su autoridad constitucional para tratar de detener la participación estadounidense en un conflicto extranjero.
Por su parte, el presidente defendió su posición, afirmando que este proyecto era un intento innecesario y peligroso de limitar sus facultades constitucionales, y que afectaría a
la seguridad futura de todos los ciudadanos americanos. El veto, contó con el beneplácito de las monarquías del golfo, pero es una advertencia a tener en cuenta, ya que quedó demostrado que el apoyo de EEUU es cada vez más difícil de mantener.
Mientras tanto, la situación en Yemen se torna insostenible. Organizaciones humanitarias temen un nuevo brote de cólera, debido a los más de 137,000 casos sospechosos y casi 300 muertes reportadas en los primeros tres meses de este año. La propagación de la enfermedad transmitida por el agua se ha visto exacerbada por el colapso del sistema de salud, en un país donde 17.8 millones de personas carecen de acceso a agua potable y servicios de saneamiento. Esto, sumado a las lluvias y la dificultad que tiene los trabajadores humanitarios para llegar a las zonas de conflicto contribuyen al agravamiento de las condiciones del pueblo yemení.
https://www.theguardian.com/global-development/2019/apr/17/mounting-concern-over- cholera-health-crisis-in-yemen
https://www.aljazeera.com/news/2019/04/opportunity-critics-assail-trump-veto-yemen-bill- 190417164950667.html