Mayo fue un mes decisivo para la proyección internacional que Ankara busca consolidar en vínculo con los lineamientos de su política exterior, denominada “siglo de Türkiye”. Pese a las persistentes tensiones internas y al desgaste del apoyo popular al Partido de Justicia y Desarrollo (AKP) de Erdoğan, la diplomacia turca recuperó protagonismo. Reuniones de alto nivel con líderes y organismos posicionaron a Ankara como un punto de encuentro para la comunidad internacional.
El pasado 14 y 15 de mayo, luego una reunión de manera bilateral con el Secretario General de la OTAN, el Ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, comenzó el recibimiento de sus homólogos para celebrar una reunión informal del mencionado organismo de seguridad colectiva. El objetivo fue discutir el porcentaje destinado por los países miembros al gasto militar en medio de las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exigido que los aliados de la OTAN aumenten el indicador al cinco por ciento del PIB.
Posteriormente, Türkiye reunió a representantes de Ucrania y Rusia por segunda vez desde el inicio de la guerra, en el marco de las denominadas conversaciones de paz de Estambul. Aunque se especulaba con la presencia de los presidentes de ambos países, Putin se negó a viajar a Türkiye, enviando en su lugar a funcionarios de segundo nivel. Zelenskyy, estuvo en Ankara al día siguiente y se reunió con Erdoğan, a la espera de un posible encuentro con Putin, quien nuevamente se ausentó. No obstante, el hecho de que se concretara la reunión entre ambas partes fue interpretado como una señal de avance, en un contexto marcado por la intensa presión ejercida por Estados Unidos para que se iniciaran negociaciones en las últimas semanas.
En paralelo, el presidente Recep Tayyip Erdoğan participó en una reunión virtual con su homólogo estadounidense Donald Trump, el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman y el presidente sirio Ahmed al-Sharaa. Esta instancia coincidió con la primera escala de una gira regional del mandatario estadounidense, quien mantuvo su primer encuentro presencial con Al-Sharaa en Riad. Poco antes, Trump había anunciado el levantamiento de las sanciones de Estados Unidos contra Siria, una decisión que, según diversas fuentes, fue impulsada en parte por la insistencia de Erdoğan.
Por último, Ankara auspició como sede de conversaciones entre Irán y las potencias europeas, conocidas como el bloque “E3", para discutir las conversaciones nucleares con Washington, en el marco de nuevas negociaciones para lograr un acuerdo nuclear con la República Islámica.