El pasado 4 de mayo Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, anunció el lanzamiento de un plan de repatriación para más de un millón de refugiados a territorios de la República Árabe Siria actualmente dominados por las fuerzas armadas turcas.
El mencionado plan pretende la vuelta voluntaria de refugiados sirios residentes en Turquía a su país de origen ofreciéndoles infraestructuras para rehacer sus vidas. Los retornados se asentarían en 13 distritos ubicados en Azaz, Al Bab y Yarábulus, al norte y noreste de Alepo, así como en Ras al Ain y Tel Abiad, al este del Éufrates; todas estas regiones están bajo control de las Fuerzas Armadas turcas o las milicias locales aliadas con Ankara.
Cabe recordar que Turquía acoge 3,76 millones de refugiados sirios actualmente, según datos del Ministerio del Interior turco. Además, desde 2016 unos 500.000 sirios fueron devueltos a "zonas seguras" creadas por Ankara a lo largo de su frontera sobre territorio sirio, por consiguiente, está no sería la primera iniciativa del gobierno turco para regresar refugiados.
Respecto a este plan, hay opiniones encontradas. El alto mandatario defiende que los sirios no 4 serán expulsados del país sino que su regreso será completamente voluntario. No obstante, la oposición asegura que Erdogan intenta fomentar un llamativo retorno de sirios poco antes de las elecciones de 2023 para así ganar votos entre quienes ven la presencia de los refugiados como una carga para la economía del país.