El 2 octubre, los Servicios de Inteligencia y Seguridad Interior de Israel, también conocido como Shin Bet, detuvo a seis hombres de origen árabe-israelí por una presunta afiliación al Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés) que a su vez pretendía perpetrar un atentado en la ciudad de Nazaret.
Según el Shin Bet, el plan de la célula era atacar dos puntos claves: el primero era una escuela musulmana por “conducir hacia el camino de los infieles”; mientras que el segunda era "una parada de autobús muy concurrida en una ciudad del norte del país, una comisaría de policía en las proximidades de su residencia y bosques donde se reúnen judíos" según el comunicado oficial del Servicio de Inteligencia.
El grupo estaba compuesto por 5 hombres mayores de entre 18 y 25 años, mientras que el sexto integrante era un menor de edad. Se introdujeron en las prácticas y costumbres de ISIS a través de internet, cuyo desenlace fue justamente la adhesión a la doctrina yihadista. Este modus operandi es de uso habitual por la organización para juntar reclutas.
A su vez, el Servicio de Inteligencia también reveló que a fines de marzo de este año ya habían sido detenidas 12 personas con presuntos lazos con el Estado Islámico, en el marco de una ola de 6 ataques en distintas ciudades de Israel en los que murieron 18 personas, en su mayoría civiles. Dos
de ellos fueron reivindicados por miembros del grupo terrorista; mientras que en el mes de agosto
tres hombres fueron arrestados también por un presunto vínculo con el mismo, todos ellos ciudadanos israelíes pertenecientes a la minoría árabe.