Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía mundial está en una desaceleración sincronizada tal como lo expuso la flamante directora, Kristalina Gueorguieva. Este proceso afectaría seriamente a países como Irán y Turquía, mientras que países atravesados por conflictos como Libia y Yemen seguirían con dificultades macroeconómicas. En el caso de Arabia Saudita, se estima que crecería por debajo de su promedio histórico.
La sociedad iraní vive una fuerte recesión. Según el FMI, la economía del país viviría uno de sus peores años desde 1984, con una contracción de 9.5% en 2019, mientras que para el Banco Mundial (BM) este dato sería de un 8.7% con relación al PBI. Las posibilidades de crecimiento para el 2020 son bajas, rondando entre un 0 y 0.5% siempre dependiendo de la capacidad de exportación de 500.000 barriles diarios. La inflación es de un 35.7%, lo cual se traduce en precios altos en los alimentos, donde quienes lo sufren mayoritariamente son los habitantes de las zonas rurales. En 2016, tras el Acuerdo Nuclear, el país vivió un crecimiento de más del 13%, el cual fue mermando por el cambio de coyuntura.
Otro caso paradigmático es el de Turquía. Además de los obstáculos que vive la economía de este país, desde la crisis de la lira del año pasado, las actuales amenazas
de sanciones internacionales, ya sea de Estados Unidos o de la Unión Europea, amenazan con desestabilizar aún más la economía del país.
Por otra parte, según estimaciones del FMI, Arabia Saudita sólo crecería un 0.2% este año. El ataque a las refinerías que dejaron por unos días al país con una producción de petróleo a la mitad impactará en el corto plazo, sumado a la situación de bajos precios del petróleo y de límite de producción.
https://www.dw.com/en/irans-economy-plummets-under-weight-of-sanctions/a-50950471
https://www.reuters.com/article/us-saudi-economy-imf/imf-slashes-2019-growth-forecast- for-saudi-arabia-to-02-from-19-idUSKBN1WU22J