El pasado martes 18 de abril, Israel recibió la histórica visita de Reza Koresh Ali Palhavi, hijo del último Sha de Persia derrocado por la Revolución Islámica en febrero de 1979. En el marco de la conmemoración del Día del Holocausto, el príncipe “heredero” llegó al país para reunirse con el presidente de Israel, Isaac Herzog, y con el primer ministro, Benjamín Netanyahu.
Cabe destacar, que si bien hoy en día Israel e Irán son grandes enemigos regionales, previó a la Revolución Islámica, eran aliados. En esta dirección, el primogénito del Sha, quien ha intentado erigirse como líder de la oposición al gobierno de los Ayatolas a nivel internacional, está buscando renovar los antiguos lazos que mantenían Tel Aviv y Teherán durante el reinado de su padre. El principal objetivo es mostrar al mundo que ante un eventual cambió de gobierno, habrá buenas relaciones entre ambos gobiernos, lo que se traduciría en mayor estabilidad regional.
Por su parte, con Irán consolidando su alianza con Rusia y acercándose a Arabia Saudita, Israel busca con este apoyo al hijo del Sha, un objetivo similar, un aliado en el Irán del futuro.